Consejos claves

Cuando uno siente la necesidad de pedir disculpas no es sumamente necesario el hecho de ponerse de rodillas hacia la persona que uno pretende pedirle disculpas. Lo más importante en cualquier tipo de situación de pelea ya sea entre amigo, familia o pareja es que quede en claro que uno esta pidiendo disculpas del corazón y que es muy importante si uno es o no perdonado. No es necesario usar el método de la exageración si el motivo por el cual uno este pidiendo perdón es una tontería o se sabe que se va a solucionar rápidamente.

A veces cuando uno esta totalmente dispuesto a pedir disculpas, quizás para la otra persona aun no sea el mejor momento para que esas disculpas lleguen. Esto puede deberse a que la otra persona aun se encuentra enojada, molesta, herida y cree que si la otra persona se acerca solo servirá para ocasionar mas problemas.

La clave en saber pedir disculpas es intentarlo en el momento donde la otra persona ya esta en paz y totalmente calma. De lo contrario se podrá desatar una guerra peor a la anterior y finalmente no se llegara a ningún tipo de resultados. Si bien es doloroso tener que esperar por otra persona es la mejor manera de asegurarse que a uno lo van a perdonar y que todo va a volver a la normalidad.

Ante un pedido de disculpas es clave y base no poner ningún tipo de excusas, es decir que las explicaciones pueden llegar a estar totalmente demás en el pedido de perdón. Por lo general no hay nada peor que tratar de explicar las circunstancias que a uno lo llevaron a equivocarse. En el caso de una infidelidad estaría demás explicar las causas porque se origino dicho engaño, ya que solo entorpecerían aun más la situación.

Lo más pero lo más importante en este tipo de circunstancias es saber perdonarse uno mismo. Con esto se quiere decir que lo fundamental es reconocer el error en uno mismo, arrepentirse de corazón y perdonarse por haber cometido ese error. Una vez que uno este en paz consigo mismo, se podrá acceder con mayor tranquilidad a pedir perdón a esa persona y que todo vuelva a estar como antes. Recordar siempre que el orgullo es un sentimiento muy feo al que uno a veces decide aferrarse y lamentablemente no deja avanzar en el reconocimiento del error.

 

via